
Spider-man: Un nuevo día
Director: Destin Cretton.
«CERO Y VAN CUATRO. DEBERIAN DEJAR DESCANSAR AL PERSONAJE».
El superhéroe más famoso de Marvel no podía quedarse sin una cuarta entrega, por aquello del amor y nada monetario (guiño guiño) y cada vez es entregan una secuela más desafortunada que la anterior.
A estas alturas ya no entiendo la cronología del universo Marvel, ya no sé qué va a ser relevante, cuáles serán las conexiones entre personaje y/o cintas. No es algo gratuito, la compañía del ratón nos ha acostumbrado a esto y se vale, siempre y cuando esté justificado, ya que al estar sacando películas y series a granel, se pierde el horizonte con tanto que ver en el panorama.
Es comprensible la fórmula de este tipo de largometrajes, la cual suele ser repetitiva, que es: el héroe quiere enfrentar al villano y después sus peripecias lo vence», pero hay formas de amasar esto y aquí es repetitiva.
Pienso que el guion es lo más fallido como los cuatro anteriores, otra vez vemos al Peter sufriendo cual adolescente y ahora resulta que es un pelmazo y su inteligencia es nublada por los problemas de un preparatoriano. Tom Holland tiene una escazes de gracia, que es difícil conectar con el personaje y la situación.
De Zendaya ni hablar, el mismo personaje de toda su filmografía.
Lo que es imperdonable, en esta saga, es que el personaje no puede resaltar o brillar por cuenta propia, durante las cuatro cintas tienen que meter un par de cameos o un personaje de otra cinta, para sostener esta película de Disney Channel disfrazada del Hombre araña.
Siguiendo con lo anterior, ¿de qué sirvió meter a Hulk? ¿De qué sirvió meter a Punishe? ¿Para que introducir el personaje de Sadie Sink sin ninguna explicación de su pasado? Y sobretodo, ¿para que dramatizar y borrarle la memoria los ciudadanos, si con una bobada se acuerdan de él? Todas estas preguntas sin respuesta (por lo menos ahorita) echan a perder esta producción.
Y para terminar con este suplicio, la dirección no tiene pies ni cabeza, pues parece que pasa todo y nada. Y si, más drama puberto que secuencias de acción y es una pena, puesto que el director ya ha trabajado con Marvel y no lo hizo mal, aquí tal vez los productores o el guionista fueron los verdaderos villanos.
Para mí buena suerte, y no estoy exagerando, las pocas escenas de acciones están muy bien logradas y tienes coreografías satisfactorias, más el movimiento de cámara, las hacen sobresalir.
Al final es otra película del montón, que si bien no es aburrida, le sobra media hora. No diría que es la peor de las cuatro, pero si la primera es la menos peor, ya se imaginan como está el cesto para el garrero.
⭐⭐







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