
La odisea
Director: Christopher Nolan.
«UNA PELÍCULA ÉPICA SIN SER TAN ÉPICA. QUEDA MÁS COMO UN CAPRICHO».
El egocentrismo del director, que nos la vendía como la obra magna de su filmografía y casi casi como la mejor de todos lo tiempos, iniciando una absurda preventa a un año previo del estreno y pregonando aquí y allá que está filmada, en su totalidad, con cámaras IMAX, uno esperaría algo sorprendente y no lo es, parece más (con el perdón de la mesa) un discurso engaña bobos.
Por otro lado, el juicio por parte del público ante la diversidad racial en el elenco, la manchó de cierta manera, quemándola en leña verde antes de su estreno. Desafortunadamente a este escrutinio se exponen, porque a veces no entendemos que es una reinterpretación o una versión personal del involucrado y okay, no debemos de expresar opiniones hasta que lo vemos.
En lo que a mí respecta el cast si es fallido pero no por las razones que lo anti woke señalan. No me agradó que las actuaciones y los personajes en sí, están muy agringados y muy melodramáticos. Me refiero a que una actuación de mitología griega debe ser potente y con fuerza y tal parece que Nolan prefirió actores vende boletos, a otros que tengan amplio talento. El Telémaco de Tom Holland es como ver a Spider-man en la antigua Grecia. Zendaya como Atenea no me dice nada, no parece una deidad, es gris. Calipso de Charlize Theron es un personaje más. Y para acabarla, John Leguizamo tiene un acento que hace decir: «esto no es Grecia, parece el Bronx». El resto del elenco está cumplidor, nada sobresaliente.
Siguiendo con las actuaciones, la dirección Nolan es buena, pero entre lo negativo están ciertas secuencias de telenovela, poco faltó para hacer esos close-up para crear intriga.
Y ahora sí, en lo que se destaca de este señor, es lo técnico. Está bien logrado, la ambientación es buena, pero se nota hermética, a mí no me pareció la gran cosa, salvo los interiores, nada más. No sé si mi error fue tener una imaginación grande, pero cuando leí La Odisea, yo me imaginé un castillo o fuerte donde vivía Calipso y no, aquí están a la orilla de una playa cuál Náufrago, solo falta ver a Wilson.
Esto ya es algo meramente personal, pero si Nolan hubiera dejado fuera su fetiche con el tiempo y hacer esta cinta de manera lineal y cronológica, hubiera sido un gran acierto.
Después de todo el derramamiento de veneno, entre lo mejor gustó y mucho, fueron las actuaciones de cuatro personas. Lupita Nyong’o es la cachetada con guantes blanco de los detractores, aquí no importó el color de piel, ella, aunque poco tiempo, nos regaló una gran Elena de Troya, bien contenida y llena de matices. Samantha Morton como Circe, logra robarse sus escenas y creo que esas son de lo mejor de la película. Robert Pattison sigue sacando la casta y, aunque por momentos, parece ser un villano «muaja ja ja» es de los pocos varones que logra expresarse sin esfuerzo. Y para terminar, Anna Hathaway empieza floja, pero ya a la segunda mitad como que dijo «hay que levantar esta madre» y nos recuerda porqué tiene un Óscar en su casa.
La escena de Circe, la del Cíclope y los últimos 20 minutos es la parte más tensa y mejor lograda, son el verdadero precio del boleto y, aunque dure tres horas, la cinta no se hace pesada, tiene un ritmo ágil.
Al final es una cinta que de haber tenido otra estructura, un elenco más talentoso y sin mucha soberbia, hubiera sido de las mejores de Nolan, pero ni de cerca. Esto parece un berrinche de querer tener en tu filmografía, una cinta de aventuras como ‘El señor de los anillos ‘, ‘Narnia’ o algo parecido a ‘Dune’, porque se enfoca más en verse sorprendente que respetuoso con el material de origen.
⭐⭐⭐






Deja un comentario