
Malcolm el de enmedio: la vida sigue siendo injusta
Creador: Linwood Boomer.
«EL PASO DEL TIEMPO Y LA CUOTA WOKE, HACEN QUE PIERDA PARTE DE SU ENCANTO».
Llega la tan esperada nueva temporada de Malcolm (que afortunadamente son cuatro episodios) con golpes nostálgicos falaces, referencias y cameos metidos con calzador y la destrucción de algunos personajes.
¿Es necesario traer todo lo que funcionó hace 20 años? En mi opinión, si, pero que se haga bien y es algo complicado, porque cambia el contexto, la mentalidad del público o simplemente se pueden el gusto. Y creo que todo lo que menciono, me sucedió a esta gran serie.
Lo que hacía genuina a Malcolm era su desfachatez, cada capítulo tenía una línea dramática que, sutilmente, lo conectaba con el siguiente, pero pareciendo que cada uno es único. Los personajes eran ricos, bidimensionales, hacía que, a ratos, los amaras y odiaras. Y por esta razón te identificabas. En esta nueva temporada, parte de eso se perdió.
Sin ser meramente quisquilloso y homofóbico, Disney contagió estos cuatro episodios con la postura woke, lo que hace odiosos a dos personajes y que ni siquiera hace un contraste con los demás personajes. Me refiero al personaje de Kelly, la cual parece un frijol en el arroz y okay, Reese es igual de cagante, pero tiene gracia, ¿necesitábamos otro? Que no solo eso, Kelly viene a sermonear con un discurso progre sobre el bien y el mal, que funciona como verdugo para la familia. Poco más que la única y diferente.
Lo que le hicieron a Stevie no tiene progenitora. Okay, ya pagaste la cuota woke haciendo a Kelly no binario, ¿era necesario reducir su importancia de Stevie y toda su gracia, haciéndolo un personaje gay, para hacerlo todavía más vulnerable, ¿en serio? ¿Y para qué? ¿Qué aporta a la trama? Absolutamente nada.
El guion de la temporada es el reciclaje y fetiche de Disney, el de culpar a los padres de lo que pasa a los hijos. ¿Es en serio que Malcolm está muy afectado por sus padres? Todo para leccionar, otra vez, al espectador.
Y bueno, los cuatro episodios parecen fragmentos separados de una película. Plagada de situaciones absurdas, que se ven como un intento desesperado de replicar lo bueno de las temporadas anteriores.
Entre lo rescatable es que algunos personajes, aunque no hacen nada, guardan su personalidad y esencia, como es caso de Francis, Piama, los padres de Malcolm y hasta el propio Malcolm, eso está bien. Jaime fue el único personaje «nuevo» que es agradable.
Al final es una nueva «temporada» fallida, que gracias a la vida, solo trajo dos pares de episodios, así el suplicio fue menos.
⭐1/2.





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