Por Alexia Medina Contreras

Cuando nace un bebé, todos quieren conocerlo. Preguntan cuánto pesó, cómo duerme, si come bien, a quién se parece. Llegan los regalos, las fotografías, las felicitaciones y las palabras de bienvenida. Pero, en medio de tanta celebración, hay alguien que también acaba de nacer y que pocas veces miramos con la misma atención: una nueva mamá.

Porque el nacimiento de un bebé no solamente transforma una vida; transforma también a la mujer que lo recibe. Su cuerpo cambia, sus horarios desaparecen, su sueño se fragmenta, sus emociones pueden sentirse como una montaña rusa y, de pronto, tiene que aprender a cuidar a alguien mientras todavía está aprendiendo a reconocerse a sí misma.

El posparto no es únicamente el tiempo que necesita el cuerpo para recuperarse del parto. Es una transición profunda, física, emocional, familiar y social. La Organización Mundial de la Salud reconoce que después del nacimiento las mujeres atraviesan importantes cambios físicos y emocionales y que una experiencia posnatal positiva requiere información, atención y apoyo, no solamente para el bebé, sino también para la madre (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2022).

Y quizá necesitamos comenzar a decirlo con más claridad: una mujer recién parida también necesita cuidados.

Escucha el Podcast # DEVIVAVOZ

Necesita que alguien le pregunte cómo está ella, y no solamente cómo está el bebé. Necesita comer, dormir cuando sea posible, llorar sin sentirse culpable, hablar de sus miedos y recibir ayuda sin tener que pedirla diez veces. Necesita que entendamos que amamantar puede ser hermoso y también desafiante; que amar profundamente a un bebé no significa sentirse feliz todo el tiempo; que el cansancio puede ser inmenso y que pedir ayuda no la convierte en una mala madre.

La evidencia médica reconoce al posparto como una etapa crítica para la salud de la mujer. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos señala que durante este periodo pueden presentarse dolor, fatiga, dificultades con la alimentación del bebé, falta de sueño, estrés y cambios en la salud mental, por lo que el cuidado posparto debe entenderse como un proceso continuo y no como una sola consulta médica (American College of Obstetricians and Gynecologists [ACOG], 2018).

Por eso, acompañar a una mujer después del nacimiento debería significar mucho más que decirle: “¡Qué bonita etapa!”. Significa estar. Prepararle comida. Cargar al bebé mientras ella se baña. Escucharla sin juzgar. Acompañarla a una consulta. Respetar sus decisiones. Preguntarle qué necesita. Recordarle que sigue siendo mujer, persona, compañera, hija, amiga, profesional y tantas cosas más, aunque durante un tiempo la maternidad parezca ocuparlo todo.

También necesitamos dejar de pedirles que sean fuertes todo el tiempo.

Hay mujeres que atraviesan el posparto con alegría y cansancio al mismo tiempo. Otras sienten tristeza, ansiedad, miedo o desconexión. La OMS estima que alrededor de una de cada cinco mujeres puede experimentar depresión o ansiedad durante el periodo posnatal, condiciones que pueden tratarse con apoyo profesional.

Por eso, mirar a una mamá también es una forma de cuidar a su bebé.

Tal vez el verdadero regalo de bienvenida a un bebé no sea solamente preguntarnos qué podemos regalarle a él o a ella, sino preguntarnos quién va a sostener a la mujer que acaba de convertirse en mamá.

Porque cuando nace un bebé, nace una familia distinta. Nace una nueva dinámica. Nacen nuevas responsabilidades, nuevos miedos, nuevos sueños y también una nueva versión de esa mujer.

A ella quiero decirle: no tienes que saberlo todo, no tienes que poder con todo y no tienes que hacerlo sola.

Puedes aprender. Puedes cansarte. Puedes pedir ayuda. Puedes llorar. Puedes reír.
Puedes amar profundamente y, al mismo tiempo, extrañar quién eras antes.

No estás fallando. Estás naciendo también.

Y quizá como sociedad necesitamos dejar de preguntarle únicamente al bebé: “¿Cómo estás creciendo?” y comenzar a preguntarle a esa mujer que lo sostiene entre sus brazos:


“¿Quién te está sosteniendo a ti? «Porque cuidar a quien cuida también es una forma de construir una sociedad más humana.

Deja un comentario

Tendencias